Conias del Caos - Especial - Jugando con armas de fuego

viernes, 5 de junio de 2009




Armada con mis dos pistolas negras, una en cada mano, salí de mi escondite detrás de un par de cajas. Sorprendí a un chico vestido de forma futurista y enteramente de rojo por detrás, apuntándole a la cabeza. Justo en el blanco. Con cuatro tiros, murió, sin darse cuenta ni de quién era la responsable de su muerte. Me reí imbuida en mi pequeña dosis de adrenalina.

-¡¿Has visto eso?! ¡Es verdad! ¡Que estabas de espaldas!

Mis palabras resonaron por toda la zona. El sonido de las balas rasgando el aire se acercaba a mi posición cada vez más. Estaba inmersa en un tiroteo a plena luz del día, en los alrededores de un almacén. Una de las ventanas del edificio saltó en pedazos y un chico con las mismas pintas del primero y también de rojo la atravesó y cayó con presteza muy cerca de mí.

Guardé rápidamente las pistolas y saqué una espada de hoja ancha, abalanzándome sobre mi nuevo objetivo. No le di tiempo a armarse con un arma apropiada: salté por encima de él y caí encima clavando la hoja en el suelo a pocos centímetros de su cuerpo. De la sorpresa, se quedó paralizado, y aproveché el momento para darle un par de estocadas que le aniquilaron. De nuevo, se me escapó la risa.

- ¡Veran! -escuché la voz de Nicómedes muy cerca, antes de verle pasar a mi lado corriendo -¡Me persigue un tio con una metralleta! ¡Ayudame!

Guardé la espada, extrayendo una pesada metralleta anaranjada que sujeté con las dos manos. Nicómedes se refugió a mi lado y esperó a que apareciera el enemigo, pensando que así estaría a salvo.

Grave error.

El enemigo apareció por fin, con el mismo uniforme rojo del equipo contrario, y enseguida se dio cuenta de nuestra presencia. Apuntó a ambos con un arma idéntica a la mía. Nico se escondió tras de mí, y por un momento pareció que de verdad iba a defenderle. ¡Cuán equivocado estaba! Vi el dedo del enemigo moverse sobre el gatillo, y justo cuando iba a disparar, rodé por el suelo y me parapeté tras las cajas de antes, quedando Nico al descubierto.

No duró mucho. Un par de tiros bien dados, y el cuerpo de Nicómedes salió despedido, chocándose sin vida contra la pared del almacén. Una vez aniquilado uno, me tocaba el turno a mí, pero no pensaba darle tiempo. Rodeé la caja de madera por el lado contrario y vacié el cargador de la metralleta en él. Por supuesto, le vencí.

Carcajeándome a gusto e ignorando las quejas de Nicómedes, salí corriendo hasta una caseta cercana y me situé a sus espaldas. Salté de pared en pared con una agilidad asombrosa, hasta situarme en el tejado. Saqué de nuevo mis dos pistolas, y desde esa altura, busqué a mis enemigos para terminar de exterminarlos.

Vi a la única chica del equipo contrario corriendo hasta mí sin darse cuenta de mi presencia, buscando miembros de mi equipo. Era una rubia de bote. Razón de más para aniquilarla.

Me inflé a tiros con ella, y para cuando se percató de quién la estaba disparando, ya era demasiado tarde.

Una voz en off femenina comenzó a contar hacia atrás los segundos desde cinco, y acto seguido, el escenario desapareció, superponiéndose la pantalla de resultados.

- ¡¿Por qué hiciste eso?! -me chilló Nicómedes a través de los auriculares -¡Me han matado por tu culpa!

Como respuesta, mi personaje se regodeó en la pantalla riéndose de sus contrincantes. Dejé que los auriculares se escurrieran hasta quedar colgados en mi cuello, me retiré un poco de la mesa y busqué la de Nicómedes, cuatro ordenadores más allá. Me lanzaba miradas de odio mientras cerraba la sesión, se levantaba y se dirigía hacia mí echando humo.

- ¡Que mal perder tienes! -observé con una presuntuosa sonrisa en los labios.

- Ya te has entretenido bastante en el descanso -Nicómedes me quitó los auriculares y me sacó a rastras del cibercafé -¡Andando! ¡Aún te quedan misiones que hacer!

Intenté resistirme, pero no podía escapar de las garras de Nico. Sólo pude contemplar, impotente, como un tipejo sentaba sus gigantescas posaderas en la silla en la que yo había estado antes y cerraba la ventana del juego al que había estado jugando. ¡Adiós a mi racha de victorias!

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Este juego online existe, y se llama S4Leage XD Saludos!

2 comentarios:

Andreu Romero dijo...

¿Ves como los videojuegos sirven para estimular la literatura? Y hay gente que aún no lo cree :)Lástima que no te haya enganchado el Fallout, sé que habrías podido hacer un fanfic stupendo ^___^

Anónimo dijo...

No es que no me haya enganchado, es que no tengo tiempo! TT_TT
Ya tengo pensado un fanfic del juego, no se si lo comenté por ahí...
Pero que no te mientan: los estudios en realidad son malos, solo sirven para matar neuronas y a alumnos desesperados, como yo, que solo quieren aprobar y ser buenos =3. Este verano tengo que sacar tiempo de donde sea para avanzar mas en mi partida (y si hace falta, juego en casa de Kraric...=3) que mi pc a veces es gili y va como el culo...>.< Pero tengo el fanfic de Fallout pendiente, ademas de terminar el de Silent y el de Theresia... =3 Si es que ni en verano peude una descansar! T_T
(Nota: Soy Veran, lo que pasa que mozilla no quiere aceptarme la cuenta de blogger..XD)